Reciclar en casa

El uso inteligente y razonable de los recursos ayuda mucho a sanear la economía en otras áreas del hogar. Aplicar el ingenio nos proporciona un ahorro de 360º. Además reciclar es una forma útil y creativa de contribuir con el medio ambiente y cuidar nuestro planeta. Esta tarea nos resultará muy sencilla aplicando la regla de las “3 erres”. Reducir, reutilizar y reciclar. Nos gusta porque es una forma fácil de hacer rentables los recursos que ya tenemos, economizando el gasto presente y de cara al futuro. ¿Por qué gastar en algo que no necesitamos, o que ya tenemos?.
1. Reducir: Comprar menos productos de usar y tirar, como el papel de cocina, las servilletas de papel y las bolsas de plástico, puede ayudarte a ahorrar si ya tienes en casa trapos, bolsas y servilletas de tela que cumplan su función. Utilizar menos recursos, como agua o energía, es la segunda parte del “reducir”. Puedes lograrlo con “buenas costumbres” y electrodomésticos y productos más eficientes. En ocasiones, “gastar más” en la compra de algo es una buena inversión, pues a la larga nos ayuda a ahorrar.
2. Reutilizar: Antes de deshacerte o tirar algunas cosas, piensa por un momento si te pueden seguir siendo útiles. Aplica tu imaginación, sé creativo y descubrirás que las cosas pueden tener más de una aplicación. Por ejemplo, dale un segundo uso a esos botes de plástico o cristal: almacena especias, mermeladas o pastas, o empléalos para adornar … puedes crear unos fantásticos portavelas. También puedes reconvertir materiales, como textiles viejos en trapos de limpieza, te ahorrará la compra de unos nuevos. Otra opción que te proponemos, es intercambiar libros juegos y películas que hayas visto por otras “nuevas”, esta opción os aportará nuevas diversiones a la vez que te evita gastos.
3. Reciclar: Plástico, vidrio, orgánico, papel … Cada elemento a su contenedor. Se trata de rescatar lo posible de un material que ya se considera “basura” y convertirlo en un producto nuevo. Ten en cuenta que actualmente casi todo se puede reciclar y con el sencillo gesto de separarlo ayudamos muchísimo. Al ideas son sacarle partido y provecho a la basura que producen los productos vegetales como abono orgánico, ahorrarás en el cuidado de las plantas y el jardín. Intenta adquirir también, productos reciclados con recipientes reciclados siempre que sea posible.
Hay otras acciones que puedes tener en cuenta para ahorrar, si los interiorizas, los convertirás en buenos hábitos y verás como de manera sencilla tu consumo disminuye, ahorrando así dinero y energía. El planeta te lo agradecerá, además de tu cuenta corriente. Recuerda que los equipos en stand-by (dvd, televisión, equipo de música, ordenador,etc.) consumen entre un 10% y un 15% de su consumo estándar. Para evitarlo, recuerda apagarlos completamente. Por lo general, este gesto es tan secillo como apagarlos “a mano” y no desde el mando a distancia. Verifica antes de salir de casa que todas las luces y aparatos están apagados y/o desenchufados. Cierra los grifos cuando no estés usando el agua directamente. Siguiendo este consejo, al lavarte los dientes, ahorrarás unos 20 litros de agua, y deteniendo el agua mientras te enjabonas, unos 30 litros por ducha. El agua utilizada para hervir huevos o lavar verduras reutilízala para regar las plantas. También puedes ahorrar al fregar a mano. Utiliza el agua caliente solo cuando sea necesaria y cierra el grifo mientras enjabonas la vajilla. Elige un lavavajillas concentrado, porque aunque su precio es superior a los diluidos, su fórmula es más potente y a la larga ahorras porque te permite lavar mayor cantidad de piezas. Ten en cuenta, a la hora de elegir un producto de los muchos que hay en el mercado, que sea efectivo en agua fría. Si tienes lavavajillas, ponlo en marcha cuando la carga llegue a la capacidad recomendada por el fabricante. Lava en frío o a baja temperatura, ahorrarás el 90% de la electricidad. Utiliza los programas más económicos o de ciclos cortos, y pongo por la noche, hay menos demanda y la tarifa de electricidad es más reducida.